Sé que no es así y puede que nunca lo sea, pero no hay nada que perder cuando se ignora, cuando no tienes nada el solo pensarlo, desearlo y noche a noche permitirle en sueños conocer mundos extraños, espacios desconocidos sentimientos demeritados puede poner una mueca en tu rostro que mucho se parece a una sonrisa de esas tontas que siempre se intentan ocultar pero no se logra del todo.
No es una crónica nocturna, ni un relato de estrellas ni de luna entre sábanas e historias que amenazan con borrar del todo mi memoria , es solo el recuerdo de un instante que no vuelve, que no para, que me pertenece pero no me reclama.
Perdámonos entre ideas y locura irremediable, a la deriva de ilusiones construyamos un lugar donde podamos descansar de toda ésta realidad ilógica que confunde, enreda y destruye la esperanza de que algo más suceda.
De él, de mi, de tí y del recuerdo de una tregua.
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